De qué sirve actualmente tener “cultura general”?
Alguna vez, no hace mucho, la idea de “cultura general” fue sumamente apreciada y, lo que es más importante, fomentada. Saber mucho y de todo fue una fórmula y una práctica que se alimentaron lo mismo de enciclopedias infantiles y juveniles, que de juegos de mesa y juguetes electrónicos que hacían del conocimiento amplio y variado su materia lúdica, incluso de programas radiales y de televisión que premiaban esto que podría considerarse una actitud de vida, esa mezcla de curiosidad, memoria y también afán de acumulación dirigido al saber de todas las materias posibles.
Ahora, sin embargo, dicha noción ha caído en desuso y en desprestigio. Me parece, pero quizá me equivoco, que ahora “ser culto”, como malamente se dice, se ve más como una extravagancia y una rareza, que como la normalidad a la que la mayoría debería aspirar. El linaje renacentista y enciclopédico de la cultura general degeneró en el timbrazo de los concursos de trivia y de ahí a la aparente inutilidad de saber sobre muchas cosas.
Nuestra época prefiere la especialización y la parcelación del conocimiento: saber mucho pero sobre poco como estrategia de supervivencia en este mundo (una que, ya desde el inicio, suena un tanto contradictoria).
Esta postura podría refutarse desde varias perspectivas, tal vez, pero en mi caso solo encuentro una de la que estoy absolutamente convencido y que toca especialmente la cultura literaria y artística en general.
Mi idea es que la cultura general nos ayuda a sobrellevar lo que vivimos, especialmente cuando las experiencias tocan los extremos de las emociones y los sentimientos. La alegría, el dolor, la tristeza, la felicidad, como situaciones vitales, se viven de otra manera cuando al hecho en sí añadimos un referente de alguien que ha transmutado uno similar por la vía de la literatura y las artes.
LA CULTURA GENERAL NO SE ADQUIERE, SE CONQUISTA"
ANDRÉ MALRAUX
La prueba de Cultura General es considerada como una de las más discriminantes en los concursos más prestigiosos. Alcanzar el éxito a esta prueba suele ser decisivo para entrar en las mejores formaciones del Perú y del mundo, como por ejemplo ESADE, ICADE, ETC, y el caso que nos convoca; el concurso para ocupar una plaza de nombramiento en el magisterio, entre otras.
No son siempre los conocimientos técnicos o teóricos son los que marcan la diferencia entre los candidatos interesados en un puesto de trabajo. Todos los poseen, es un requisito.
El elemento determinante es la Cultura General, porque representa una dimensión suplementaria que permite a las personas desenvolverse mejor en un entorno profesional y privado.
Una buena cultura general es, a los ojos de un jefe potencial, una prueba de vuestra capacidad de adaptación, de aprender, de comprender y tomar perspectiva. Porque hoy en día, las Instituciones productivas buscan personas: Polivalentes, potencialmente generalistas, Adaptables y curiosas, que saben percibir las implicaciones de las acciones que emprenden.